Donalt Trump amenaza a Europa por no haber recibido el Nobel de la Paz y apunta a Groenlandia. EP
El presidente de Estados
Unidos sigue avanzando en sus pretensiones imperialistas contra Groenlandia. Roberto
Ugenar resaltaba el pasado lunes en ElPlural.com que las pretensiones
imperialistas del Donald Trump no conocen límites. “La agresión contra
Venezuela y el secuestro de Nicolás Maduro y Cilia Flores fue tan solo el
primer paso ilegal y contrario al derecho internacional dado por el
ultraderechista norteamericano, quien ahora pone el foco en Groenlandia. El
último paso dado ha sido una carta, remitida a varios embajadores europeos, en
la que la amenaza es directa y clara: ‘Ya no siento la obligación de pensar
únicamente en la paz’. Al igual que sucediese con el país sudamericano, donde
alegó una falsa defensa de la libertad y la lucha contra el narcotráfico,
basada en un cártel inventado, que fue desplazada por el control del petróleo,
el estadounidense quitó rápido la carta. La delirante misiva, dirigida de forma
indirecta al primer ministro de Noruega, Jonas Gahr Støre, introduce la no
recepción del Premio Nobel de la Paz como justificación de la ofensiva contra
el territorio danés, hasta el momento chantajista en lo económico. ‘Considerando
que su país (Noruega) decidió no otorgarme el Premio Nobel de la Paz por haber
detenido 8 guerras más, ya no siento la obligación de pensar únicamente en la
paz, aunque siempre será predominante, sino que ahora puedo pensar en lo que es
bueno y apropiado para los Estados Unidos de América’, recoge la carta revelada
por el periodista estadounidense Nick Schinfrin, de PBS News. La información ha
sido confirmada por el medio noruego VG, que se ha puesto en contacto con el
equipo del primer ministro del país. El estadounidense se muestra visiblemente
enfadado por no ser el galardonado y, a renglón seguido, pasa a justificar la
hipotética vulneración de la soberanía groenlandesa. ‘Dinamarca no puede
proteger esa tierra de Rusia ni de China, y, de todos modos, ¿por qué tienen un
‘derecho de propiedad’? No hay documentos escritos, solo que un barco atracó
allí hace cientos de años, pero también hubo barcos que desembarcaron allí’,
prosigue con su misiva. Por último, cierra su pronunciamiento recordando su
dominio de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), a cuyos
miembros exige contraprestación.

Trump vincula su obsesión con Groenlandia al no haber recibido el Nobel.
“He hecho más por la OTAN
que cualquier otra persona desde su fundación y, ahora, la OTAN debería hacer
algo por Estados Unidos”, escribió Trump, repitiendo el argumento que ha
enarbolado desde que extendió su campaña invasora hasta Europa: “El mundo no
estará seguro a menos que tengamos el control total y completo de Groenlandia”.
Unas palabras que vienen acompañadas de medidas arancelarias injustificadas
que, sin disimulo alguno, buscan presionar a Europa para que renuncie a su
territorio en favor de Estados Unidos. Por
si quedaba alguna duda, Trump ha dejado claro que quiere arrogarse el dominio
de Groenlandia a cualquier precio y vulnerando todo orden internacional. La
respuesta europea, una vez más, es vergonzante por su cobardía y el estadounidense
está aprovechando esta postura para agravar sus amenazas. Todo ello impulsado
por su dañado orgullo, que no perdona no haber recibido el Nobel de la Paz,
otorgado por el Comité a la María Corina Machado, opositora venezolana a la que
ha denigrado en más de una ocasión hasta humillarla y conseguir que le
entregase simbólicamente su premio. El orden internacional e instituciones como
la ONU nunca han tenido mandato sobre Estados Unidos, aunque se haya intentado
vender una igualdad de todos los países que justifican el dominio de su
tiranía. El monstruo imperialista alimentado desde la reacción mundial es ya
imparable. Los líderes de la extrema derecha y la derecha que en Europa y
Sudamérica han aplaudido servilmente a Trump desde que llegó a la Casa Blanca,
permanecen ahora en un segundo plano, consternados por haber apoyado al
invasor. En España, incluso, reniegan de criticarlo y prefieren bajar la cabeza”.

Ramón Espinar valora la reunión entre Corina Machado y TrumpLa imagen en la que la opositora
venezolana, María Corina Machado, le hace entrega de la
medalla del Nobel de la paz al presidente de
Estados Unidos, Donald Trump,
ha dado mucho de qué hablar. El politólogo, Ramón Espinar, opta por recurrir a
la ironía para criticar, a través de un mensaje en su cuenta de X, la
reunión entre la líder opositora de Venezuela. El ex senador califica al
presidente de Estados Unidos como “Calígula” y emplea la metáfora para
describir la entrega del nobel de Corina como “la entrega de su alma” para
llegar a “virreina” lo que en el contexto real simbolizaría
convertirse en presidenta del país sur americano. Posteriormente, según Alexandra
Sánchez, el politólogo describe la situación cómo “una de las más infames
de la historia de América Latina. Al dirigir tu país se llega con el apoyo de
tu pueblo, no por lamerle las botas al comandante del ejército invasor,
vendepatrias”, expresa tajante Espinar al final de su publicación, valorando lo
surrealista de que Machado le entregase su título al cabeza del “ejército
invasor”. La reunión se produjo a última hora de la tarde. Corina Machado
llegaba a la Casa Blanca, en el que fue su primer encuentro con Trump desde que
Estados Unidos atacase Venezuela. La líder opositora entró a la residencia
presidencial por una puerta lateral —en lugar de por la principal que se
reserva a los de jefe de Estado—, y no compareció ante los medios allí
presentes. El presidente de Estados Unidos, tras recibirla en la Casa Blanca,
al margen de lo que esperaba Corina que ocurriera, dejó claro que sigue sin
apoyarla como sucesora del régimen chavista. La postura del republicano se mantiene
intacta, apoyando a Delcy Rodríguez para liderar el país tras el secuestro a
Nicolás Maduro. Así lo confirma la portavoz de la Casa Blanca, Karoline
Leavitt, en la rueda de prensa posterior a la reunión entre Machado y Trump: “En
este momento, su opinión sobre ese asunto no ha cambiado”. A pesar de que Trump
“esperaba con interés” el encuentro, y de que en Washington se refiera a la
opositora como “una voz notable y valiente”, el republicano, más allá de los
formalismos, no mostró ningún interés en apoyarla.

Juanlu Sánchez comenta en
Al Día: “Es el nuevo delirio de Donald Trump, pero esta vez acompañado por los
actuales líderes políticos de Argentina, Israel, Hungría, Paraguay, Indonesia,
Pakistán o Armenia. Quieren fundar su propia organización internacional
anti-ONU y la llaman “Junta de Paz”. Sí, con Trump, Netanyahu y Milei. El
encargado de presentar en la Cumbre de Davos el proyecto estrella de la Junta
ha sido el yerno de Trump. Y te prometo que esta imagen es una diapositiva que
ha enseñado en su discurso para atraer inversiones para algo que llaman “Nueva
Gaza”.
Otros comentarios,
imágenes, fotos y fotomontajes:
“Vendo Premio Nobel. Los
mejores memes de la humillación de Machado ante Trump.
María Corina Machado fue
recibida por el mandatario en la Casa Blanca y, como había anunciado, la líder
de la oposición venezolana le regaló la medalla del Nobel. Si la palabra
humillación se hiciera imagen, sería esta foto, enmarcada y dedicada a Trump
“por su contribución a la democracia” horas después de que el republicano
calificara como “fantástica” a Delcy Rodríguez. Desde Noruega, medios y
expertos describieron el gesto como “patético”, “insólito” o “ridículo”. El
regalo provocó la incomodidad del Centro del Nobel de la Paz que ha aclaraba en
redes sin mencionar a Trump ni a Machado que “una medalla puede cambiar de
dueño, pero el título de Premio Nobel de la Paz, no”. Todo esto, además,
mientras Trump se muestra cada vez más cómodo con Delcy Rodríguez. Machado le
cede el Nobel y él te regala una bolsa de merchandising de Trump. Gorrita MAGA
y una bandera USA de plástico Made in China. La imagen ha causado un revuelo en
las redes, tanto en X como Bluesky con un aluvión de memes. (Tremending)

Mientras al menos 40
personas han muerto y 152 han resultado heridas en el descarrilamiento de
Adamuz, la política española decidió parar, callar y acompañar a las víctimas.
Todas menos Vox. La extrema derecha no esperó a los rescates ni a las
investigaciones: señaló culpables, agitó el odio y convirtió el dolor en
munición política, como ya hizo tras la DANA de 2024, con 230 muertos. No es
torpeza ni exceso retórico, es método. Usar la tragedia para desgastar al
Estado, erosionar la empatía y normalizar el cinismo. Adamuz no es solo un
accidente ferroviario, es el recordatorio de hasta qué punto hay quienes no
respetan ni el silencio de los muertos.
(El diablo)
Seamos brutalmente
honestos. Este hombre tiene casi 80 años. Es frágil. Se está deteriorando visiblemente.
No es un visionario a largo plazo. Está al final de su vida y actúa como si
después de él, nada importara. Es el tipo de líder más peligroso que existe. Es
un hombre que no tiene nada que perder y pose un ego que quiere ser alimentado
constantemente. Uno al que siguen idiotas narcisistas y bipolares –como algunos
en su administración– y que además encubre sus conexiones con la red criminal
pederasta. Un condenado por diversos
delitos que hace 5 años, el 6 de Enero de 2021, planeó un golpe de estado y
salió impune. ¿Por qué debería el resto del mundo pagar por eso? ¿Por qué
deberían familias en Europa, Asia, Australia, Sudamérica, en todas partes,
tener miedo a la guerra, al colapso comercial, a choques energéticos, o a la
inestabilidad global, porque Estados Unidos no pudo poner su propia casa en
orden? Aquí ya no se trata de izquierda o derecha sino de sentido común. Se
trata de detener a un psicópata, antes de que haga algo irrevocable. Porque una
vez que comienza una guerra, cuando un país es ocupado, cuando las alianzas se
rompen irreparablemente, no hay botón de estadounidenses. Así que esto es
responsabilidad de los estadounidenses. Ustedes metieron al mundo en este lío,
y deberían sacarnos de él. Inicien un proceso de destitución. Destitúyanlo.
Domínenlo. Hagan lo que sea que su sistema les permita, pero háganlo rápido.
*Fragmento de un texto de
Steffen Pfeiffer sobre Donald Trump
California rompe el
silencio europeo ante Trump.
El choque fue directo y
público. Gavin Newsom, gobernador de California, decidió confrontar a Donald
Trump en uno de los escenarios más simbólicos del poder global, Davos, y lo
hizo señalando a Europa como parte del problema. No habló de matices ni de equilibrios
diplomáticos. Habló de complicidad, de rendición y de una política exterior
europea que acepta el chantaje como si fuera negociación. El gobernador de
California puso palabras a una evidencia incómoda: mientras Trump vuelve a
imponer su agenda a base de amenazas comerciales, presión militar y exhibición
de fuerza, la Unión Europea responde con comunicados medidos y promesas de
proporcionalidad. Newsom rompió ese guion, reclamando firmeza y unidad frente a
un liderazgo estadounidense que trata a sus aliados como subordinados. El
contraste no es solo retórico. Trump se proclama salvador de la OTAN y
justifica su política de intimidación como defensa del orden global. Newsom
señala el coste real de esa lógica: una Europa debilitada, dependiente y cada vez
menos capaz de decidir por sí misma. No fue un gesto estético ni una pose
interna demócrata. Fue un aviso en voz alta de que la sumisión no evita el
conflicto, solo lo aplaza. En Davos, entre trajes caros y discursos de
estabilidad, alguien dijo lo que no suele decirse allí: que aceptar la amenaza
como norma es renunciar a la soberanía antes incluso de perderla. (Spanish
Revolution).
Increíble Aurora Boreal en #Groenlandia.
Trump
señala, Europa traga.
Donald
Trump no fue a Davos a dialogar. Fue a marcar territorio. El 21 de enero,
delante de las élites económicas del planeta, lanzó un mensaje sin rodeos a
Europa y a la OTAN: o aceptan su ambición sobre Groenlandia o pagarán el
precio. No habló de alianzas. Habló de obediencia. “Podéis decir sí, y lo
agradeceremos; o no, y lo recordaremos”. Eso no es diplomacia, es chantaje.
Pero Trump insiste en que no recurrirá a la fuerza. Lo repite porque sabe que
no hace falta. La coerción hoy se ejerce con dependencia energética, presión
militar indirecta y castigo económico. Groenlandia, territorio de Dinamarca, es
presentada como un “trozo de hielo” estratégico que solo Estados Unidos puede
“proteger”. La protección como eufemismo del control. La seguridad como
coartada del expolio. No es una ocurrencia. Es la continuación lógica del
imperialismo de manual, ahora envuelto en retórica empresarial. Trump
reivindica la compra de territorios como si la historia colonial fuera un
catálogo de operaciones exitosas. Equipara el pasado europeo de saqueo con su
presente estadounidense de anexión... La OTAN queda reducida a una relación
asimétrica. Trump duda de la lealtad europea y borra de un plumazo que el
artículo 5 se activó tras el 11 de septiembre de 2001 para respaldar a
Washington en Afganistán. La memoria selectiva sirve para exigir más sumisión.
Si Europa cede con Groenlandia, acepta que su soberanía es negociable. Si no
cede, ya ha sido advertida. Esto no va de hielo. Va de poder. De quién manda y
quién obedece en un mundo donde las reglas solo valen cuando convienen al
fuerte. Fingir que es una bravuconada es colaborar con el siguiente paso.


La actriz ha sorprendido
con su discurso al recoger el premio de honor de la Academia de Cine Europeo en
Berlín.
Juanma
Bajo Ulloa estrena ‘El mal’: “La industria del cine tiene sus dueños, y yo no
pertenezco a nadie”. La actriz, directora y guionista noruega Liv Ullmann,
actriz fundamental del cine europeo y musa de Ingmar Bergman en obras maestras
como Persona, recogió el premio de honor de la Academia de Cine Europeo.
Ullmann bromeó sobre su edad, diciendo que no temblaba por los nervios, sino
“por la edad”. Pocos minutos después sorprendió con un discurso en el que
criticó los tiempos actuales, pero más explícitamente, aunque sin citarles, a Trump
y a María Corina Machado, la opositora venezolana y Premio Nobel de la Paz que
acaba de entregar la medalla de su galardón al presidente de EEUU. “Lo que está sucediendo ahora está fuera de
nuestro entendimiento. Soy noruega. Le damos el Premio Nobel a alguien que lo
merecía y entonces, de repente, ese Premio Nobel va a otra persona. Es tan
extraño. Si vas a menospreciarlo, deberíamos quitártelo”, dijo al recoger el
galardón honorífico a toda su trayectoria de manos de la presidenta de la
Academia del Cine Europeo, Juliette Binoche. “Así que alguien en Estados Unidos
podría estar muy decepcionado. Lo perderá. Acaba de conseguirlo y perderá ese
honor”, dijo en referencia a Trump, quien en su momento expresó su decepción
por no haber recibido esa distinción. Ullmann también manifestó que, en estos
momentos oscuros, el cine puede ofrecer algo de luz. “Si dentro de cien o
doscientos años aún quedan seres humanos, les hemos dejado algo, películas que
podrán desenterrar con todo lo que nos ha pasado y todo lo que pasó hace años”,
añadió y concluyó: “Y lo más importante, creo que realmente estamos aprendiendo
que no existen 'los otros' en este mundo. Ahora mismo estamos todos aquí
juntos”.

Ayuso le regala a Trump su título de alumna ilustre de la Complutense